Puesto que con la gripe se pueden perder muchos fluidos es muy importante consumir abundante agua así como bebidas isotónicas para reponer las sales minerales perdidas

La gripe o influenza es una de las enfermedades virales más comunes en la población. Ataca al sistema respiratorio y, a diferencia del resfriado común, puede venir acompañada con episodios de fiebre alta.

Se contrae por el contacto con el virus a través de partículas de saliva y secreciones nasales o, indirectamente, por un elemento contaminado.

Los síntomas pueden aparecer de forma súbita, en diversos grados de severidad, de acuerdo con la capacidad de defensa de la que dispone el sistema inmunitario.

Por esta razón, aunque la afección tiende a curarse por sí sola en varios días, es necesario tener en cuenta algunos cuidados para sobrellevarlo.

Causas de la gripe

Los virus de la gripe viajan por el aire a través de diminutas gotas que expulsan los pacientes infectados cuando tosen, hablan o estornudan.

  • Hay altas probabilidades de contraerlos cuando, por alguna razón, hay algún tipo de contacto cercano con estos aerosoles.
  • Los gérmenes también se pueden contraer al tocar algún elemento contaminado y, luego, poner las manos en los ojos, nariz o boca.

Los virus de la influenza están en continuo cambio y aparecen nuevas cepas de forma regular. Es por esto por lo que, aunque muchos reciben la vacuna, pueden volver a sufrir otra versión de la infección.

Hay un alto riesgo de complicación cuando el paciente:

  • Tiene una enfermedad respiratoria crónica
  • Tiene una patología que compromete su sistema inmunitario
  • Está en embarazo
  • Es un niño o adulto mayor

Síntomas de la gripe:

Las manifestaciones clínicas de la gripe son rápidas, y de ahí su diferencia con el resfriado. Los síntomas comienzan a aparecer de 1 a 7 días después de tener contacto con el virus.

La fiebre alta es una de las señales principales de la gripe. Por lo general, esta oscila entre los 38,5 ºC y los 41 ºC.

Otros síntomas incluyen:

  • Dolores musculares
  • Escalofríos y sudoración
  • Dolor de cabeza
  • Tos persistente y seca
  • Fatiga y debilidad
  • Congestión y secreciones nasales
  • Dolor de garganta

Consejos para cuidarte en casa cuando padeces gripe

La mayoría de los casos de gripe se producen de forma leve y no es necesaria la intervención médica.

Si bien se pueden sugerir medicamentos analgésicos y antipiréticos para reducir la severidad de sus síntomas, la base de su tratamiento son algunos cuidados caseros.

Evitar el contagio

 

Como primera medida, es importante evitar la propagación de la infección a otros integrantes de la familia.

Aunque a simple vista no se note, el virus puede pasar de un organismo a otro en cuestión de segundos.

  • En lo posible, lo ideal es mantener a la persona infectada aislada, o bien, pedirle que use tapabocas.
  • Esta debe usar un pañuelo para absorber los fluidos nasales y las partículas que se expulsan al toser o estornudar.
  • Es importante que se lave las manos varias veces al día, sobre todo si suele tener contacto con elementos que otros también usan.

No usar antibióticos

¡Cuidado! Los medicamentos antibióticos no están indicados para la gripe, ya que esta no está causada por una infección bacteriana.

Ingerir estos medicamentos sin necesidad puede producir resistencia a los mismos, lo que representa un peligro para la salud.

  • Algunos síntomas como la fiebre se pueden reducir con antipiréticos de venta libre.
  • Si hay complicaciones, el médico decidirá si emplea antivirales.
  • Se pueden utilizar remedios diseñados para el alivio de los síntomas de la gripe (los venden en casi todas las farmacias).

Consumir abundante líquido

Esta enfermedad se puede acompañar con cierto grado de deshidratación, dado que el organismo se esforzará más para regular la temperatura y luchar contra los virus.

Por esto, con el fin de evitar descompensaciones, es importante aumentar el consumo de agua, sales minerales o bebidas isotónicas.

  • Los caldos, los jugos de fruta y las infusiones de plantas son una buena opción.
  • Se pueden utilizar sueros caseros o de los que venden en la farmacia.

Preparar remedios caseros

 

Las propiedades de algunos remedios caseros pueden calmar el malestar general, la congestión y otros síntomas derivados de esta afección.

Pueden ser una alternativa de los medicamentos convencionales, o bien, se pueden usar como complemento.

Algunas opciones efectivas son:

  • Infusión de equinácea, sauco o jengibre
  • Miel y limón
  • Cebolla y miel
  • Vapores con eucalipto
  • Masajes de pecho con aceites esenciales descongestionantes
  • ¿Te estás enfrentado a los síntomas de la gripe? Aunque no podrás desaparecerlos de inmediato, tener en cuenta estos consejos te permitirá sobreponerte con más facilidad.

Fuente:mejorconsalud

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